12 años de esclavitud

Nuestros análisis

“Solomon Northup fue una de las pocas víctimas de un secuestro que recuperó la libertad tras sufrir la esclavitud. Solomon llevó a juicio a los responsables de su rapto. Como en la capital del país no se podía testificar contra blancos, perdió la demanda contra el esclavista James Burch. Tras largos procedimientos legales en Nueva York, los secuestradores Hamilton y Brown también eludieron el juicio. En 1853 Solomon publicó el libro “12 años de esclavitud”. Tomó parte activa en el movimiento abolicionista, dio conferencias sobre la esclavitud por todo el noreste de los Estados Unidos y ayudó a esclavos fugitivos en las rutas clandestinas. Se desconocen la fecha, el lugar y las circunstancias de la muerte de Solomon Northup.

Su historia hoy nos llega gracias a la película de Steve McQueen.

¿Cómo puede uno criticar una película de una calidad técnica perfecta? Parece hasta racista atreverse a hablar de forma negativa de un film que cuida cada detalle con mimo, dota de un realismo atroz a los acontecimientos que se sucedieron a lo largo de la primera mitad del siglo XVIII en el sur de la Unión y devuelve la vida a una historia que necesita ser contada. ¿Cómo puede uno, insisto, decir que no estamos sino ante una película más? Que esta sea la mejor película de 2014 es algo que no estoy seguro de poder negar. Que tenga el mejor guión adaptado- del libro antes mencionado- es muy posible. Que Lupita Nyong´o obtuvo el premio a mejor actriz secundaria por descarte, me temo, es una realidad.

12-years-a-slave-movie-2La película de Steve McQueen nos sitúa en un Nueva York progresista y libre, en la piel de Solomon, un músico negro que vive apaciblemente con su familia; y al cual ofrecen ir a trabajar- inocentemente- a Washington, dónde es drogado, secuestrado y vendido en algún lugar al sur del Mississippi. A partir de aquí Solomon fue rotando entre distintas plantaciones esclavistas y sufriendo las más inimaginables penurias. Hay quién habla de esta película como un ejemplo de la obstinación, pues Solomon jamás se rinde y espera su momento para poder recuperar su libertad y regresar con su familia. Bien, no lo veo así, sino más bien como un ejemplo claro de lo que la opresión hace en el ser humano, pues siento decirlo, Solomon sucumbe a la violencia y a la desesperación, convirtiéndose en un esclavo más en el Estado de Louisiana, pese a ser persona cultivada y leída; viajada e inteligente. Su alma, amigos, no es inquebrantable (no lo es la de nadie). No niego la calidad técnica del film, que puede por ello ser merecedor de llamarse “la mejor película del año”, pero retratar de forma brutal la esclavitud de los EE.UU no deja de ser un tema muy manido y recurrente en el cine de los últimos años. Las películas, a mi parecer, deben- ¡ante todo!- contar con las tres E´s. Entretener (por encima de todo), enseñar (en una mínima medida) y emocionar (si queremos llegar a la nota máxima).

chiwetel-ejiofot-y-brad-pitt-comparten-una-escena-en-12-years-a-slaveSin duda alguna, la composición de la película es brillante, haciéndonos viajar por estos 12 años, a base de cortes de cámara perfectamente medidos, con una velocidad que impide el aburrimiento. La belleza fílmica es evidente, porque esta historia es fuerte y apasionada. Logra algo que he visto en pocas películas: emociona pero sin hacer brotar la lágrima. Se debe a que ninguna interpretación de todos y cada uno de los actores- ni tan siquiera la más secundaria- chirría en el conjunto general. Están recreando la historia, y tal vez lo logren. Chiwetel Eijofor clava lo que debió ser un personaje real. Fassbender… es sencillamente espeluznante. Lupita es perfectamente correcta (pero insisto que el Oscar cayó ante la ausencia de alguien mejor, puesto que su presencia en la película es escasa hasta para un papel secundario) (Pero queda bien darle el Oscar a una persona de color). Todos ellos logran que no se caiga en el melodrama fácil, a lo que debemos sumar la humanidad que impronta la modesta aparición de Brad Pitt- con un sublime discurso- y la música de trabajo en el campo, que encuentra su cima en el entierro de un negro anónimo. Triste pero sin lágrima. Hermoso en cualquier caso.

¿Es una grandísima película? Sí. ¿Será- como he oído- un clásico y una obra maestra del cine universal? Me temo que Steve no ha llegado a tanto. Pese a la enorme calidad técnica, toda la temática está muy vista y el guión no deja de ser un relato constante de banal maldad y terror. Algo que hoy día al sensacionalista y demagógico Hollywood le encanta, pero que a mí me repele como una bofetada. Es un cine que pretende vendernos algo, que es en este caso la pobre imagen del EE.UU de los años 50 del siglo XIX. Es un imagen reiterada hasta el exceso y que poco nuevo aporta. No tiene el humor- que quieras que no es una imagen innovadora- que poseían Django y tampoco nos muestra una realidad antes oculta, como hizo Lincoln al entrar de pleno en el plano jurídico de la esclavitud (con la compraventa de votos incluida). Siendo así, una película más, que pretende ser un reflejo sin edulcorantes de aquella triste realidad, no tiene el arrojo que otros films- auténticos clásicos de verdad- tenían. Lo que el Viento se llevó desprende mayor sentimiento en cualquiera de sus escenas que todos los años que Solomon pasó en el sur juntos. Con todo esto quiero sólo recalcar, no que estemos ante una mala película- ni muchísimo menos- sino que está lejos de merecer tanto elogio como el que se le ha dado, por parte de crítica y Academia, sensibilizada en exceso estos en años que corren.

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Comentario

Trasnochada caballerosidad. Cinéfilo y melómano, estudiante de derecho en su tiempo libre. ☐ Bodrios infumables. ★ Típica película de domingo. ★★ Buenas películas, de las que aportan algo. ★★★ Obras maestras. Estas maravillas irrepetibles. ☞ Cinéfilos. ¿Te gusta el cine?

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