ARCOMadrid es pluralidad

La Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCOMadrid, que ha tenido lugar en IFEMA este pasado fin de semana, ha celebrado su 33ª edición rodeada de un ambiente de mayor confianza y esperanza con respecto a años anteriores. Los indicadores económicos junto con los cambios en la fiscalidad en la compra de arte, hacen intuir unas condiciones favorables para la venta y promoción de  las obras expuestas este año.

Han sido invertidos 4’5 millones de euros, que traerán a Madrid a más de 250 coleccionistas y 150 directores de instituciones, comisarios de bienales y otros prescriptores internacionales del mundo del arte. En definitiva todo un gran escaparate para el mundo del arte en nuestro país.

A pesar de los cuarenta euros que cuesta la entrada, en mi opinión excesivos y que terminan generando que de esta feria no puedan disfrutar los que quieran sino los que puedan, las dos naves que acogían todas las galerías estaban repletas el sábado por la tarde.

Pero, ¿qué tiene ARCO que tanto da de que hablar? Hayan visitado la muestra o no, la gente tiene una conciencia formada sobre esta feria y el arte contemporáneo, que suele resumirse en: un niño de cuatro años podría hacer también eso.

Primero, olviden todo lo que conocen. Eliminen esos prejuicios sobre este tipo de arte.

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En ARCO pueden ver tantas cosas que dudo no le guste ninguna, que es el ambiente que parece predominar: una repulsión hacia este tipo de arte. Una de las cosas que más me atraen de este tipo de arte es la gran interacción que tienen con su público, de esta manera aquí les vamos a exponer lo que más nos ha gustado de esta feria y por qué. Por otro lado también les contaremos lo menos nos ha gustado, con sus respectivos comentarios.la fotola foto

Si algo nos ha gustado de ARCO fue la fotografía.1011248_498209926954048_824610016_n

Lo que nos llamó la atención desde un primer momento, no por ninguna razón en particular, fue la fotografía. Esta se amolda la realidad, a lo palpable, y puede transportarnos al lugar representado. Había fotografías espectaculares, que hacían reflexionar acerca de la condición humana: calles desiertas sin presencia del ser humano, lugares abandonas, paisajes paradisíacos con el protagonismo de la naturaleza… En general un registro del paso del hombre por el mundo.la foto

A diferencia de las demás ramas del arte expuestas, ya sean escultura o pintura, la fotografía consigue atraer y atrapar al espectador, sin duda por ceñirse a lo anteriormente comentado de plasmar una realidad palpable, algo conocido para el que interpreta la obra ¿Por qué la pintura o la escultura no consigue este efecto? En nuestra opinión, no es que las obras puedan carecer de sentido o que los asistentes carezcan de conocimientos para apreciar una obra, sino que en ocasiones la representación alcanza tal grado de abstracción que es imposible enfocarla o ubicarla sin el discurso del propio artista, pues cuatro maderos sujetando una lona negra contra la pared no tiene demasiado significado a simple vista.

Hay que reconocer pese a todo, guste o no guste una obra, el trabajo que conlleva realizar muchas de ellas. Llamaba la atención un bloque esculpido de forma que el resultado final era el moldeado que las acciones del hombre realizan sobre el pavimento, con registro de huellas, latas aplastadas y un trozo de verja cortando cual carne picada el mismo suelo, todo ello pintado de azul eléctrico. Y a pesar de lo estrambótico que pudiese resultar, no debió ser un trabajo fácil, y hay que reconocerlo.

Otro tipo de escultura muy llamativo visualmente fue el de neón, formando frases cuyo objetivo era la reflexión acerca de la obra inducida por ella misma. Algo que personalmente siempre me ha fascinado, pues conseguir que el espectador reflexione en base a un simple concepto no es tarea fácil.

Era patente en casi toda la exposición una denuncia social, y diría que la obra que mejor plasmó este hecho fue una serie formada por diferentes billetes del mundo haciendo un collage individual en cada billete con una situación de protesta del país de procedencia. Un concepto muy interesante.

Analizando la procedencia de las galerías, resultó curioso el uso de diferentes materiales y el distinto tratamiento que se les daba, desde metales fríos moldeados en frías y rectas esculturas, hasta madera cálida creando obras más cercanas, como por ejemplo una columna que no destacaría en un templo griego de no ser porque estaba esculpida directamente en un tronco de árbol.

Viendo este tipo de cosas, uno se da cuenta de que la interpretación que tenemos de la realidad que nos rodea no tiene límites, somos capaces de plasmar la capacidad del hombre para crear a partir de la naturaleza en objetos como el anterior, mitad árbol, mitad columna digna de un templo de Zeus.

A pesar de que haya cosas que ustedes y nosotros pensemos que puedan haber sido hechas por un niño de cuatro años o un caballo con una brocha en la boca, es innegable que el arte contemporáneo cada vez es más etéreo, que abarca un mayor campo de visiones y senstimientos que la experiencia sensorial produce en el ser. Por esta razón también resultan interesantes las performances, no para analizar la obra final, sino para ser espectador del proceso creativo del propio artista y poder así comprender mejor (o intentarlo) su obra.

En resumen, la experiencia ARCO es visualmente atractiva y altamente reflexiva, siempre y cuando se vea con ganas de ello. En lugar de pensar que nada tiene sentido, es mucho más satisfactorio intentar encontrar un sentido a lo expuesto, bien en base al discurso del artista o bien elaborando uno propio. Es fácil entrar con la idea de que todo lo que se va a ver dentro está hecho al azar, pero muy difícil entrar con la idea contraria.

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Comentarios

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Camilo Camba

No soporto el noventa por ciento de las cosas que existen, así que me reúno alrededor del diez restante y lo disfruto como los que soportan todo no lo hacen con nada.

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