Decarnin, luces y sombras de Balmain

El mundo de la moda está lleno de luces de sombras, de nombres propio que se elevan al Olimpo de las celebridades pero que muy fácilmente pueden hacer el camino a la inversa y caer en el más absoluto olvido. Christophe Decarnin es el último de esos grandes nombres de la moda que nadie quiere recordar.

Decarnin, nacido en Le Touquet en 1964, pasó 7 años al frente de la firm Paco Rabanne como director creativo, pero no fué hasta su llegada a la maison Balmain que se convirtió en un enfant terrible de la moda.

Cuando el diseñador francés aterrizó en Balmain en 2006, la firma francesa se encontraba en una situación complicada, el éxito comercial del anterior director creativo fue nulo y a firma tuvo que declararse prácticamente en quiebra. La entrada de Decarnin significó un soplo de aire fresco para una firma que empezaba a agonizar.

Desfile de Balmain colección invierno 2009

Desfile de Balmain colección invierno 2009

El dejó atrás el legado anterior para convertir a la maison de nuevo en un referente de glamour, pero acercándola al siglo XXI. Con él llegaron nuevos diseños y un estilo mucho más definido y actual. Desprendiéndose del aire empolvado de una firma con tanta historia, plasmó su personalidad en los nuevos diseños. El estilo clásico se convirtió en prendas que exploraron el sexy hasta niveles nunca antes vistos en la firma.

Christophe Decarnin reinventó el concepto “sexy”. A base de mezclar el estilo ladylike con aires rockeros y siluetas ajustadas, consiguió crear un universo con personalidad que pasó a convertirse en el objeto de deseo de millones de mujeres de todo el mundo.

Las nuevas mujeres Balmain amaban los minivestidos y los pantalones pitillo. Se dejaban seducir por colores duros que brillaban en lentejuelas y tachuelas. Diseños sencillos y simples pero llenos de matices que convertían a prendas sencillas en auténticas obras de culto. Un estilo totalmente distinto al que que Balmain había profesado siempre y que les ayudó a cuadrar las cuentas triplicando las ventas.

Desfile de Balmain

Desfile de Balmain

No solo consiguió que los diseños de la marca arrasaran en ventas, también contribuyó, sin quererlo, al fenómeno de las “inspiraciones” de las marcas de low cost en la ropa de alta costura. No era difícil encontrar prendas similares, inspiradas o prácticamente calcadas, a las que él proponía en marcas mucho más económicas. Esto se llevó hasta tal punto que la marca Zara se vio obligada, e 2009, a retirar unas sandalias para no entrar en problemas más serios.

De este modo los desfiles de Balmain pasaron de ser una cita prescindible a uno de las platos fuertes de la semana moda. Las modelos se convertían en grandes modelos si desfilaban con sus vestidos, y así Decarnin acabó rodeado de las mejores top models de mundo, que pasaron a llamarse la Balmain Army.

Con Decarnin se abrió una nueva era para la maison, una era que se vería truncada en 2011. En abril de ese mismo año la firma anunciaba el cese de su director creativo. Este anuncio se llevaba rumoreando ya algunos meses, desde que el diseñador no saliera a saludar tras el desfile de presentación de la colección otoño-invierno 2011-2012, que sería la última en la que tomaría parte. Al parecer el diseñador había sufrido una crisis que le había llevado a una grave depresión por la que tuvo que ser ingresado en un hospital psiquiátrico.

Backstage de un desfile de Balmail

Backstage de un desfile de Balmail

El sustituto fue fácil de encontrar. Olivier Rousteing fue presentado como nuevo diseñador creativo de Balmain en abril de 2011. El diseñador, también de origen francés, trabajaba desde 2009 para la firma.
Con Rousteing la firma ha vivido un nuevo cambio, aunque quizás no tan positivo.

Los diseños del joven director creativo siguieron la estela de los diseños de Decarnin para ir poco a poco alejándose del rock chic que profesaban. Los minivestidos continúan pero sin ser tan sexys, las lentejuelas han dejado paso a los brillos más extremos, y la sencillez deunos diseños ricos en matices han dado paso a la ostentación.

No solo los diseños han cambiado, sino todo el universo que envuelve a la marca. Las mejores modelos ya no son necesariamente las que desfilan para la maison, y la Balmain Army ha pasado de estar compuesto por maniquís a socialites. De campañas protagonizadas por modelos de la talla de Daria Werbowy o Anja Rubik, a la última protagonizada por el matrimonio compuesto por Kim Kardashian y Kanye West.

Balmain-SS15-menswear-campaign-3-News-Glamour-22Dec14_Balmain_b_810x540

Pero el cambio de tercio parece no importar a los máximos responsables económicos y dueños de la firma, que ven como las ventas aumentaron un 40% desde la llegada de Rousteing, y que han eliminado cualquier rastro de Decarnin y sus colecciones.

Del mismo modo que lo fue en su día Tom Ford por parte de Yves Saint Laurent o Galliano de Dior, la maison Balmain ha encerrado a Decarnin, el diseñador creativo que devolvió el esplendor a una marca al borde del fracaso, en una mazmorra oscura y ha lanzado al llave al mar.

Poco o nada de sabe de Decarnin desde su salida de Balmain en 2011. Una pena perder a un genio así, y sobretodo, que nadie quiera recordar.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sin votos aún)
Cargando…

Comentarios

Comentario

Comments are closed.