El génesis por Sebastião Salgado

 

En muchas ocasiones me fascinaron los extraños fenómenos atmosféricos, sobre todo un espejismo sorprendentemente vivido –el primero que había visto- en el que los lejanos icebergs se convirtieron en las almenas de unos catillos cósmicos inimaginables.

En las montañas de la locura. H.P. Lovecraft.

La exposición de fotografías de Sebastião Salgado expuestas en el Caixaforum de Barcelona, por nuestra desgracia, termina el día 7 de febrero. La muestra hace un recorrido por los lugares que aún restan inmunes a la fiebre expansiva del hombre occidental. Regiones que des de hace centurias se rigen por los mismos esquemas de vida. Donde el silencio, que solo es roto por sonidos que son la misma tierra, reina bajo el cielo en unas regiones extensísimas. Regiones primigenias como las Islas Georgias del sur o el volcán Ilinski en la península de Kamchatka. Lugares habitados por animales que adaptándose a las rugosidades de la piedra de hierro sobreviven en lugares inimaginables para la vida.

Los paisajes extraños de estas regiones pretéritas, contrastan con la vividez de los paisajes humanos que nos descubre Salgado. Indios del Mato-Grosso o de las secretas montañas de Papúa, que por los múltiples reportajes que se pueden ver en televisión, ya nos han sido descubiertos muchas veces. Pierden así su interés explorador, pero haciendo justicia a Salgado, son una exhibición de oficio fotográfico, de composición y de buena hacer. Pero no tienen la potencia de los paisajes antárticos, que aún nos son desconocidos. Y este es su punto fuerte, vemos en estas fotografías como el hombre es fútil. Como los pingüinos se reproducen a millones y siguen sus peregrinaciones en islas negras y blancas. En inimaginables bancos de hielo, donde el hombre es una anécdota en el paso de los eones. Inevitablemente como he citado arriba, ante tales fuerzas pensé en los cuentos de Lovecraft y sus peligros arcanos, pero también en el Atlas de Islas Remotas de Judith Schalansky y por qué no; en las aventuras de Stevenson. Las fotografías despertaron la aventura que llevo dentro, ansiosa de conocer nuevos territorios, que me son vedados. El Valle de Brooks en Canadá podría contener el reino de Jauja. Los pingüinos de las islas Sándwich parecen soberanos de estas tierras, parecen esconder algún secreto en su salvaje vida, algo que el hombre no puede entender, del mismo modo que para un árbol en día es un suspiro, apenas un poco de viento en sus hojas, los pingüinos rigen las islas. Su pequeñez choca con la inmensidad y majestuosidad, que es condición de la naturaleza.  Las playas negras, que parecen oxímoros, el manto de hielo convertido en piel de cebra.  Todos los elementos construyen una realidad que no parece de este mundo. Pero que es este mundo.

Sebastião Salgado hace un canto a la majestuosidad de nuestro bello planeta, lo hace fotografiando regiones que son inmutables a los siglos. Los habitantes de las montañas de Etiopia, rezan del mismo modo que hace tres o cuatro siglos. Los esquimales de Siberia recorren el hielo con la misma tecnología arcana que les ha permitido sobrevivir des de la antigüedad, ya que para ellos es la mejor. ¿Qué sentido tendría que utilizaran tiendas de nylon? ¿Los aislaría mejor que las cinco capas de piel de reno que llevan de jersey?

Toda esta naturaleza primigenia que nos permite soñar en mundos extintos, se desvanece y Salgado la fotografía de una forma inmejorable. Una oda a un mundo que tenemos que proteger para que no deje de existir, unos lugares desconocidos, que solo conservan su patina de sueño y aventura si no encontramos una lata de coca-cola ahí. También nos muestra la grandeza de nuestro planeta que gracias a las redes sociales parece pequeño, pero no lo es. Vemos el génesis de nuestro planeta, para poder imaginar el futuro, las regiones arcanas de la Antártida o las cabañas en lo alto de los arboles escondidas en regiones selváticas, puede que pronto desaparezcan. ¿Desapareceremos nosotros con ellas?

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votos, media : 5,00 sobre 5)
Cargando…

Comentarios

Comentario

Joan Vila i Boix

Nacido el 1991, estudio Historia del Arte en Barcelona. Escribo crítica de arte y de literatura, con pasión y compromiso. Creo en la importancia de los detalles que pasan desapercibidos. Todo eso lo hago de forma clara y catalana, paradójicamente en castellano.

Comments are closed.