El mejor poema de Borges

Sé muy bien, que catalogar un poema, una canción, o cualquier otro tipo de arte que venga a la mente, como el o la “mejor” es un desacierto, una injusticia o, si se le puede llamar, atrocidad o insulto. Por ésto, la pieza que presento no refiere a un poema que haya aclamado la critica literaria, ni que yo –dándome ínfulas– haya escogido. Ya que solo el autor puede declarar sus obras, puedo decir, fue el propio Jorge Luis Borges quien declaró el poema El Golem su mejor.

The-Golem-1915

Der Golem (1920) Paul Wegener; Carl Boese.

Escrito en 1958 y publicado en su poemario El otro, el mismo (1964), utilizando como base la novela Der Golem (1915) de Gustav Meyrink y la mitológica medieval judía, narra las venturas de Judá León, rabino de Praga, quien creó un ser de materia amorfa, del que pronto se dio cuenta no tendría sabiduría ni voz.

La fascinación de Borges por la mitología del golem puede notarse desde mucho antes de la publicación del poema. Un claro ejemplo es el relato Las ruinas circulares (Sur, 1940). Sobre esto Borges expresa en el prologo de El otro, el mismo: «En Lubbock, al borde del desierto, una alta muchacha me preguntó, si al escribir El Golem, yo no había ejecutado una variación de Las ruinas circulares; le respondí que había tenido que atravesar todo el continente para recibir esa relevación, que era verdadera». En Las ruinas circulares un hombre llega a las ruinas de un templo con el solo objetivo de parir un ser humano a través del sueño y traerlo a la vida. Cuando concluye la creación y el ser soñado se levanta de carne y hueso, es enviado a otro templo. Pronto comprende que el soñador que él también es un sueño de otro, que es parte de un proceso infinito donde es creador y creado. Según la tradición judía el microcosmo es un reflejo del macrocosmo; lo que explica por qué en Las ruinas circulares y El Golem se establece una relación mística entre el hombre y su invento, o más allá, entre el hombre y Dios. Dice Borges antes de iniciar la lectura del poema: «El golem es al rabino que lo creó, lo que el hombre es a Dios; y es también, lo que el poema es al poeta».

der-golem-1920

Der Golem (1920) Paul Wegener; Carl Boese.

Desde otra mirada el poema también reflexiona sobre la importancia del lenguaje mismo, la metalingüística de la palabra, la palabra hablada, y de cómo el nombre consigue dar vida al objeto. Las palabras de Platón en el Cratilo: «El que conoce los nombres conoce también las cosas», son evocadas por Jorge Luis Borges al inicio del poema y se profundizan con el rabino indagando el nombre secreto de Dios.

El en video que se muestra debajo, Borges da una corta introducción al poema, las claves de su inspiración, los libros que debió leer, y la opinión que le dio el también aclamado escritor Adolfo Bioy Casares, con el que estuvo de acuerdo en declarar El Golem su mejor poema.

 

A continuación, el poema:

El Golem 

Si (como afirma el griego en el Cratilo)

el nombre es arquetipo de la cosa

en las letras de ‘rosa’ está la rosa

y todo el Nilo en la palabra ‘Nilo’.


Y, hecho de consonantes y vocales,

habrá un terrible Nombre, que la esencia

cifre de Dios y que la Omnipotencia

guarde en letras y sílabas cabales.


Adán y las estrellas lo supieron

en el Jardín. La herrumbre del pecado

(dicen los cabalistas) lo ha borrado

y las generaciones lo perdieron.


Los artificios y el candor del hombre

no tienen fin. Sabemos que hubo un día

en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre

en las vigilias de la judería.


No a la manera de otras que una vaga

sombra insinúan en la vaga historia,

aún está verde y viva la memoria

de Judá León, que era rabino en Praga.


Sediento de saber lo que Dios sabe,

Judá León se dio a permutaciones

de letras y a complejas variaciones

y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,


la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,

sobre un muñeco que con torpes manos

labró, para enseñarle los arcanos

de las Letras, del Tiempo y del Espacio.


El simulacro alzó los soñolientos

párpados y vio formas y colores

que no entendió, perdidos en rumores

y ensayó temerosos movimientos.


Gradualmente se vio (como nosotros)

aprisionado en esta red sonora

de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,

Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.


(El cabalista que ofició de numen

a la vasta criatura apodó Golem;

estas verdades las refiere Scholem

en un docto lugar de su volumen.)


El rabí le explicaba el universo

“esto es mi pie; esto el tuyo, esto la soga.”

y logró, al cabo de años, que el perverso

barriera bien o mal la sinagoga.


Tal vez hubo un error en la grafía

o en la articulación del Sacro Nombre;

a pesar de tan alta hechicería,

no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.


Sus ojos, menos de hombre que de perro

y harto menos de perro que de cosa,

seguían al rabí por la dudosa

penumbra de las piezas del encierro.


Algo anormal y tosco hubo en el Golem,

ya que a su paso el gato del rabino

se escondía. (Ese gato no está en Scholem

pero, a través del tiempo, lo adivino.)


Elevando a su Dios manos filiales,

las devociones de su Dios copiaba

o, estúpido y sonriente, se ahuecaba

en cóncavas zalemas orientales.


El rabí lo miraba con ternura

y con algún horror. ‘¿Cómo’ (se dijo)

‘pude engendrar este penoso hijo

y la inacción dejé, que es la cordura?’


‘¿Por qué di en agregar a la infinita

serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana

madeja que en lo eterno se devana,

di otra causa, otro efecto y otra cuita?’


En la hora de angustia y de luz vaga,

en su Golem los ojos detenía.

¿Quién nos dirá las cosas que sentía

Dios, al mirar a su rabino en Praga?

A continuación, el video:

 


Bibliografía

Jorge Luis Borges. (1964). El otro, El mismo. Emecé Editores. Buenos Aires. I.S.B.N : 9500416204

Platón. (2003). Diálogos. Obra completa en 9 volúmenes. Volumen II: Gorgias. Menéxeno. Eutidemo. Menón. Crátilo. Editorial Gredos. Madrid. ISBN 978-84-249-0887-4.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votos, media : 5,00 sobre 5)
Cargando…

Comentarios

Comentario

José Palacio Salazar

José Ignacio Palacio Salazar (1989; Barranquilla, Colombia) Escritor. Premio de literatura de la Universidad del Norte (2014). Sus relatos hacen parte del libro 'Tinta Fresca' (ed.uninorte, 2014). Ha colaborado con diferentes revistas internacionales y colombianas. Amante del jazz, de la música clásica, de la historia antigua y las películas de David Lynch, Wes Anderson y Winding Refn. Lector estudioso de Jorge L. Borges, James Joyce y Yasunari Kawabata, de sagas nórdicas y epopeyas homéricas.

Comments are closed.