¿Hacia dónde vamos?

La programación de las sesiones en el Festival de Sitges es de una actualidad perturbadora. Como el mismo festival quiere ser. El viernes placido y caluroso me hará ver The Rover y The Signal. Curiosamente en la pantalla se destilaba el mismo calor que fuera de la sala, equilibrando la realidad a la ficción. Pero esta no ha sido la única casualidad en el celuloide. La temática de los dos films es un reflejo de las últimas noticias virológicas.

Estas reflexiones matutinas me invadían al coger el tren. Iniciadas por un pasajero que me preguntó dónde iba el tren ¿qué responder? Estos días el viaje en RENFE ha sido el detonante, la experiencia que me ha guiado. He contemplado el mar, las viejas fábricas y los campos post industriales del cinturón rojo de Barcelona. Todo bajo el prisma de lo fantástico. En el amanecer o a pleno día, con nubes o con el sol hiriendo el cielo.

Con el sol y el polvo como lev-motiv, The Rover de David Michôd explora el western post apocalíptico con la historia de un hombre al que le roban el coche. Su misión será recuperarlo creando una road-movie reflexiva. Un aventura clásica con buenos personajes que brillan al estar interpretados por actores competentes. El ambiente abandonado de una Australia que, con todo desecho, vive de puestos de carretera y con bandas que solo puede sobrevivir. La desolación en los paisajes físicos y humanos está muy lograda. Cabe destacar dos secuencias de este film. En la primera los dos compañeros de aventuras hablan. El secundario le cuenta al protagonista una historia sin sentido. El protagonista le pregunta a su interlocutor el por qué. El interlocutor le dice que muchas historias no tienen sentido, como la que nos narra el director David Michôd. Y dos o tres secuencias después el protagonista nos describe el apocalipsis con una reflexión. Dice que mató a su mujer y al hombre con quien compartía lecho. Pero lo que le horrorizó fue que nadie le dijo nada. Se cuenta al soldado que lo ha detenido, pero también vemos la farsa de toda la historia con la pegatina que está pegada en la mesa, con un dibujo de un risueño payaso. El polvo lo barre todo y con el final canino que tiene el film, encontramos su relación con la actualidad más flamante.

The Signal de William Eubank, también actual, nos muestra como tres jóvenes en busca de un hacker se ven inmersos en una conspiración de proporciones bizantinas. Aislados del mundo por su posible contaminación, esperan entender su presente en unas instalaciones asépticas. Los recientes casos de ébola en el Madrid y su inconsciente gestión hace que el espectador reflexione sobre los procedimientos que experimentan los personajes, así como su derecho a saber toda la verdad sobre su caso. Que información deben saber y cual no. El suspense se mantiene, pero la irrealidad de las situaciones llega a puntos un poco hilarantes. El punto en el que falla más es en el personaje femenino, novia del protagonista. Queda completamente desplazada y parece un ser sin la más mínima inteligencia que solo quiere estar con su novio. Las escenas en que sale mirando al horizonte cansan por su repetición. Una mirada snob que quiere parecer inteligente pero solo alcanza para derramar unas lágrimas. Cumple el tópico de novia objeto, sensible y un poco histérica.

Las dos películas pues, hablan del viaje. De viajes en coches por parajes más o menos desiertos, sin demasiado contacto con la civilización. Un viaje que explica los personajes y es la misma historia. La posmodernidad exhibida en el corto Dinosaurios de Joaquim Barceló quizás es uno de los mejores epitafios para el festival, ya que nos dice donde vamos; hacia un futuro que no veremos. Esto a mi entender, es la fantasía, un futuro que no podremos ver nunca. Solo accesible en el celuloide intangible que es el cine.

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Joan Vila i Boix

Nacido el 1991, estudio Historia del Arte en Barcelona. Escribo crítica de arte y de literatura, con pasión y compromiso. Creo en la importancia de los detalles que pasan desapercibidos. Todo eso lo hago de forma clara y catalana, paradójicamente en castellano.

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