¿Qué hay ahí fuera?

Es irónico que conozcamos tan bien la vida, los procesos metabólicos, cómo fluye la energía en un ecosistema, el control de poblaciones, la descripción minuciosa de especies, el ADN… y sin embargo albergamos muchas incógnitas sobre el origen de la vida y sobre si estamos solos en el Universo.

La Humanidad desde siempre se ha sentido sola, rodeada de la Naturaleza. La soledad que siente un hombre es la de ser el único ser pensante del cosmos. Eso lleva a plantearse muchas cuestiones, algunas que hasta hace muy poco estaban reservadas solo a la ciencia ficción. Fue hace relativamente poco cuando la ciencia seria se planteó si cabría la posibilidad de encontrar vida en otros planetas y si esa vida era inteligente o no. Existe una ciencia poco conocida denominada astrobiología, la cual trata de responder a estas preguntas.

via-lactea_650La astrobiología es una ciencia que se dedica a rastrear el Universo en busca de formas de vida y, junto a ingenieros y astrofísicos, a captar señales que provienen de otros sistemas solares. ¿Ciencia ficción?

Para entender los pilares de la astrobiología hay que, primero, hablar un poco acerca de la organización de los planetas y las propiedades que se derivan de dicha organización. Todos los sistemas solares tienen en común que poseen uno o varios soles, cuentan con planetas y cinturones de asteroides que giran en torno a ellos y además cuentan con cuerpos celestes menores, tales como cometas y planetas enanos. Toda esta combinación de planetas, estrellas y cuerpos celestes son la cuna de la vida.

planetas-tamanhos-comparaçõesTodo sistema planetario cuenta con un franja denominada “Franja verde”. Esta franja alude a que la posición del planeta o planetas es la idónea para el desarrollo de vida tal y como la conocemos (vida dependiente del agua líquida y sus derivados como la sangre o la hemolinfa, base de carbono…etc.) dado que en ese espacio se encuentra agua líquida, la temperatura es moderada, en definitiva, es el término medio entre dos extremos letales, el abrasador sol y la fría oscuridad de la periferia estelar.

En el caso terrestre, la Tierra se encuentra en esta franja junto con Marte. En efecto, si Marte hubiese conservado su atmósfera (la cual se descompuso debido a la gran energía contenida en las moléculas de sus gases y a una relativa menor atracción planetaria) tendríamos vecinos en nuestro sistema solar. Las últimas investigaciones sugieren que pudo haber vida en Marte. A día de hoy, la comunidad científica está dividida.

Las principales aportaciones a la vida en Marte viajaron a la Tierra a bordo del meteorito Shergotty, donde unas extrañas formaciones en la roca sugieren unas películas, similares a bicapas fosfolipídicas terrestres. Dichas observaciones están en entredicho, obviamente no es fácil catalogar fósiles de microorganismos, aunque estos sean relativamente modernos, ya que se formaron hace unos 140 millones de años. De lo que si hay constancia es de que en Marte hubo agua líquida y ríos bastante caudalosos.

marcianos21Un caso curioso en la discusión sobre la vida “marciana” es la especie Gillevinia straata. Esta especie fue nombrada por Mario Crocco, hipotéticamente se postula su existencia debido a los resultados obtenidos por el Programa Viking de 1976. Se han tenido que crear un reino y un género nuevos para esta especie, aunque su existencia es desconocida.

Marte no es el único caso que se investiga en nuestro sistema solar acerca de “vida extraterrestre”. El poco conocido satélite Europa, orbitando alrededor de Júpiter desde que fue descubierto por Galileo, alberga el enigma más grande de nuestro sistema solar. Bajo su helada capa superficial, se cree que se esconden formas de vida primitivas.

Europa es un caso excepcional. Su núcleo está fundido, como el de la Tierra, lo que convierte a Europa en un témpano de hielo con un corazón ardiente. Sufre con periodicidad un aumento en la actividad geológica, lo que empuja grandes coladas de magma hacia la superficie. Al entrar en contacto con la capa de agua se enfría el magma y se calienta el agua, provocando que los hielos se derritan y dejen una fracción de corteza con agua líquida. Esto es beneficioso, ya que al carecer de atmósfera ni capa de ozono, el hielo actúa de protector de rayos ultravioleta, rayos gamma…etc. Parece casi sacado de un libro de Julio Verne, pero es fácil imaginar que extrañas criaturas podrían habitar esas oscuras aguas en Europa.

Sin embargo, los recientes descubrimientos y datos recogidos por la NASA son bastante desalentadores, dado que los géiseres de Europa ya no se observan. No obstante, se sigue investigando la posibilidad de hallar vida en este remoto paraje.

EUROPA

Cada día se conocen más casos de planetas gemelos a la Tierra. Lugares tan parecidos a nuestro planeta que plantean una mudanza a la larga. En dichos lugares se postula la existencia de vida. Tan convencidos están algunos investigadores de que pueda haber vida inteligente ahí fuera que se han tomado medidas de búsqueda y comunicación con nuestros vecinos espaciales.

Es inevitable no hablar del disco de oro de las Voyager, del programa SETI o de la ecuación de Drake. El disco de oro de las Voyager es simplemente la esencia de la Humanidad. La cubierta expone a un hombre y una mujer desnudos en actitud cordial, saludando y nuestra ubicación en el Universo mediante una serie de estrellas pulsar que si son entendidas y descifradas dan la ubicación exacta de la Tierra. El disco contiene saludos en 55 idiomas, música de la Tierra… Es una cápsula del tiempo destinada a una civilización lo suficientemente avanzada como para entenderla. El disco acompañó todas las sondas Voyager que fueron enviadas al espacio. Seguimos esperando la respuesta.

pioneeroro disco

En cuanto al programa SETI, se desarrolló en EE.UU con el fin de buscar señales de radio emitidas por otras civilizaciones y que son recogidas por radiotelescopios gigantescos instalados en puntos de la orografía de Norteamérica. Actualmente no se han encontrado indicios de vida por esta vía.

La ecuación de Drake hace referencia a una ecuación que, previa sustitución de los valores indicados, predice cuantas civilizaciones hipotéticamente conviven con nosotros en una porción de Universo. Propuesta por el propio presidente del SETI, Frank Drake, la ecuación postula la existencia de 10 civilizaciones “cercanas” a nosotros.

En conclusión, la Humanidad ha destinado muchos recursos e ilusión a rastrear el firmamento en busca de civilizaciones que como nosotros, han alcanzado un grado de perfección y cultura notables, lástima que muchos investigadores, dando su vida profesional, trabajando toda la vida no hayan podido vivir lo suficiente para ver ese sueño cumplido, sueño en el que actualmente trabajan miles de personas, sueño que, con suerte, algún día se cumplirá.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votos, media : 5,00 sobre 5)
Cargando…

Comentarios

Comentario

Pontevedrés, residente en Santiago de Compostela. Estudiante de Biología en la USC, investigador en formación y amante de la ciencia.

Comments are closed.