SOBRE LO MAQUIAVÉLICO Y EL FRENTISMO EN LA JUVENTUD DE PODEMOS: MOTIVOS, EFECTOS Y POSIBLES SOLUCIONES

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“No soy tan joven como para saberlo todo”.

J.M. Barrie

Somos conscientes de que la juventud es un pilar fundamental en el pasado, presente y futuro de Podemos, siendo a esta (centrándonos en la militante, en la de base, y no tanto en aquella ya presente en las instituciones) a la que queremos dedicar el presente artículo. El fin del mismo no es otro que el de poder contribuir, en la medida de lo posible y sin mayores pretensiones, a la mejora de la misma, para que pueda ser realmente un altavoz de la realidad que sufrimos todas las jóvenes de nuestro país. La alternativa a ello sería la pérdida de una gran oportunidad por una serie de motivos que aquí expondremos, siendo “la cuestión de lo maquiavélico”[1] el más fundamental.

Para poder empezar de una manera adecuada, hemos de diferenciar (a grandes rasgos) entre los diversos jóvenes que pueden encontrarse según los  espacios políticos de Podemos en los que estos desarrollen su actividad:

  1. Jóvenes en espacios de adultos:

En ellos tiende a priorizarse el trabajo político tangible y concreto por encima del debate ideológico. Esto reduce las posibilidades de que las actitudes maquiavélicas surjan en los jóvenes militantes encontrados en dichos espacios pese a que las luchas de poder (menos sustentadas en criterios puramente ideológicos) puedan darse.

  1. Jóvenes en espacios de jóvenes:

A diferencia de lo señalado en los anteriores, tienden a existir “microclimas juveniles” donde se da una mayor importancia al debate ideológico (en estos espacios suele haber una mayor base teórica que en los de adultos) en detrimento del trabajo real. Esta situación es generada, entre otras cosas, por los siguientes motivos:

– La falta de experiencia política de la juventud

-La ausencia de una coordinación útil entre los diferentes espacios jóvenes

-La atracción que genera imitar a un joven referente intelectual de Podemos

-El excesivo individualismo

-El sentimiento de legitimidad que les da que en el partido los liderazgos mediáticos e intelectuales y los cargos institucionales sean de edades medianamente similares

-La arrogancia intrínseca a la juventud y la necesidad de sentirse aceptado y/o reconocido política e intelectualmente.

  1. Jóvenes en ambos espacios:

En espacios de adultos ajenos a instancias de importancia de Podemos: Son los jóvenes militantes cuya referencia política es lo señalado en el primer punto. Estos tienden a no dejarse arrastrar por las dinámicas existentes en los “microclimas juveniles” y pueden ser realmente útiles en los espacios de juventud si logran transmitir la necesidad de que una acción política más enfocada al trabajo realmente palpable es primordial. Además, suelen tener una visión más realista y amplia, al contrario de lo dado en el segundo punto.

En espacios de adultos cercanos a instancias de importancia de Podemos: Al ser esa parte de la juventud más cercana a las cuestiones internas del partido y considerada esta como la más  experimentada e influyente, pueden ser jóvenes muy sanos o muy nocivos según como gestionen la responsabilidad que por su posición se les atribuye. Serán positivos en tanto que utilicen su supuesta experiencia e influencia para mejorar los espacios jóvenes, y serán negativos si únicamente pretenden trasladar a estos las luchas de poder vividas en el seno de Podemos (e incluso si optan por utilizarlos como armas arrojadizas y/o trampolines personales que les aseguren una mayor cuota de poder como individuos o como facción interna).

 

Dadas tales imprescindibles indicaciones y para así adentrarnos en el fondo de la cuestión a reflexionar, es preciso detenerse y atender a una pregunta fundamental. ¿De dónde nace el actual frentismo que la juventud de Podemos sufre? Habría que empezar definiendo a los dos frentes principales, siendo estos el “errejonista”[2] y “la reacción”, para así poder explicar el por qué de la lucha de frentes existente en los jóvenes del partido.

  1. Los errejonistas:

A diferencia de “la reacción”, y como ya hemos hecho ver, este grupo posee una mayor unidad esencialmente motivada por la capacidad de reconocerse entre sí a través de unas líneas comunes de acción política coherentes y compactas simbolizadas en torno a una o a varias figuras muy concretas del ámbito interno y externo a Podemos. Es probable que esas tesis políticas, en su particularidad y al ser interiorizadas, justifiquen con mayor facilidad las conductas maquiavélicas. Son estos los que iniciaron intentos de apropiación y/o de neutralización de los diversos espacios juveniles de Podemos existentes en los que tenían presencia.

  1. La reacción:

Como el propio concepto invita a pensar, no existe como un grupo realmente homogéneo que pueda reconocerse entre sí de igual manera que los errejonistas, sino que nace como reacción a la ofensiva de estos. Este hecho hace que el principal nexo de unión entre las diferentes sensibilidades que componen a esta facción juvenil sea a día de hoy la oposición al frente errejonista.

Dicho lo cual, se hace evidente que existen unos provocadores del frentismo (los errejonistas) que, utilizando un estilo deliberadamente maquiavélico y encontrándose con las características concretas de los espacios jóvenes ya apuntadas, han propiciado la creación de una facción heterogénea que se les opone, creándose así una situación de frentes en la juventud de Podemos. Esta situación es idónea para que el maquiavelismo se abra paso también en “la reacción”, ya que la útil falta de ética practicada por los errejonistas (en los cuales prima sobremanera el debate intelectual y pseudointelectual sobre el trabajo tangible y real) podría llevar a esta a desarrollar tales actitudes con tal de triunfar sobre los jóvenes que provocaron el frentismo. Sobra decir que esto sería nefasto para la juventud del partido de convertirse en una dinámica constante, y es por ello que más adelante intentaremos plantear posibles soluciones.

 

A continuación, enunciaremos algunos de los efectos fundamentales (ya palpables por desgracia) que ese cóctel molotov de maquiavelismo y espacios jóvenes podría tener en la juventud de Podemos, con el fin de que la consciencia de los mismos sea el primer paso para erradicarlos o evitarlos:

-Ausencia de debates constructivos en favor de la oposición destructiva de discursos enfrentados.

-Aumento de la animadversión irracional al “frente contrario”.

-Creación de grupos paralelos y reducidos en los cuales los jóvenes buscan controlar los espacios de juventud de los que forman parte.

-Conductas oscurantistas y voluntad de ocultar información.

-Reducción al extremo del trabajo concreto y real en favor de la lucha de frentes juveniles.

-Se genera tensión, agobio, desconfianza y hastío en los jóvenes militantes.

-Creación de dinámicas radicalmente nocivas.

-Intentos de reducir la disidencia ideológica, llegando incluso a la expulsión de los inadecuados para el frente de turno.

-Menor atención a la gravísima situación del país en favor de un interés por “jugar al juego del poder juvenil”.

 

Así, teniendo en consideración las características de los espacios donde hay jóvenes, los factores que posibilitan el surgimiento del maquiavelismo y las voluntades colectivas concretas que lo iniciaron, sus motivos explícitos y sus consecuencias ya existentes (y con riesgo de propagarse) en la mayoría de los ámbitos juveniles de Podemos, queremos aventurar las siguientes indicaciones para reducir y/o eliminar estas nocivas conductas que entorpecen nuestra aspiración de construir un país nuevo. Eso sí, previo a ello, queremos señalar lo siguiente: creemos que tal y como está la actual situación tales propuestas solo podrán ser llevadas a la práctica toda vez que se dé un periodo de relativa calma y estabilidad general en la juventud (probablemente haya de triunfar un frente sobre el otro para que esto ocurra). No obstante, consideramos que sería positivo que alguno de los dos frentes enfrentados comenzase a explorar las siguientes posibilidades de solucionar el actual problema que todas y todos sufrimos como jóvenes militantes de Podemos:

-Coordinación efectiva entre espacios juveniles de Podemos y elaboración de estrategias comunes serias a corto, medio y largo plazo.

-Revertir el monopolio de lo ideológico y del debate pseudointelectual no tangible para así  impulsar el trabajo concreto y palpable.

-Formación interna encaminada a conseguir una militancia juvenil con capacidad para trabajar políticamente de una manera real y para ser un altavoz adecuado para la transmisión del mensaje del cambio.

-Creación de una estructuración interna con mayor o menor nivel de organicidad en la que no esté reñida la necesaria autonomía de los diferentes espacios jóvenes con el planteamiento de objetivos comunes a corto, medio y largo plazo.

-Transparencia y horizontalidad en los espacios juveniles.

-Consecución progresiva de espacios en los que la juventud trabaje o esté en contacto con militancia más adulta para que en un futuro a medio y largo plazo no haya nadie aislado exclusivamente en espacios juveniles de Podemos.

-Avance de una visión de acción política colectiva que busque la hegemonía sin que este fin socave toda ética y principios de compañerismo, respeto, decencia, etc.

-Implementación de una estrategia que busque crear y activar el tejido joven de Podemos en lugares en los que actualmente este no existe.

-Trabajar en la creación de un discurso juvenil propio y no enfocado principalmente hacia los jóvenes universitarios sino hacia la amplia mayoría juvenil que no se reconoce de forma suficiente en el discurso actual.

-Tolerancia cero en espacios de trabajo y debate a actitudes incendiarias, destructivas, etc., que no permitan el correcto funcionamiento de estos espacios.

Finalmente, solo nos queda remarcar que nuestro único objetivo es fomentar, con las reflexiones y propuestas aquí plasmadas, la discusión, el debate y la reflexión con el fin de construir una juventud de Podemos unida, crítica y autocrítica alejada de conductas maquiavélicas y luchas entre frentes internos que lo único que logran es limitar nuestro papel como motor del cambio político en España. Esperamos que nos sea de utilidad a todas y todos y que consigamos centrarnos en lo que es realmente importante.

 

“La juventud necesita creerse, a priori, superior. Claro que se equivoca,

pero este es precisamente el gran derecho de la juventud”.

José Ortega y Gasset

 

Artículo escrito por Laura Villaverde Rodríguez y René Soto Rodríguez.

 


 

NOTAS:

[1] Cuestión insertada en el actual frentismo vivido en el interior del partido, y entendida como la segunda acepción del término en el DRAE, esto es, modo de proceder con astucia, doblez y perfidia

[2] Emplearemos este término a falta de otro significante mejor para definir a tal colectivo, y sin más pretensión ni connotación que la de indicar como nexo de unión del mismo el hecho de que en él suelen compartirse y defenderse en gran medida las tesis políticas de Íñigo Errejón.

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